El 28 de mayo de 2026, en Concepción, UdeC Capacita y la OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción presentaron la primera ruta formativa en Inteligencia Artificial del país orientada a profesionales mayores de 40 años. El desafío que lleva por nombre 500 Profesionales +40 × IA, tiene la meta de levantar 100 becas pioneras para comenzar, con una meta de 500 personas al 2027, en la región para que personas con trayectoria adopten la IA y lideren su propia reconversión laboral.
El anuncio responde a una brecha concreta, la Región del Biobío fue durante seis meses consecutivos la de mayor desempleo del país, con 9,6% frente al 8,3% nacional según el INE, situación que se agudiza en las personas sobre 40 años. El experto en innovación Tadashi Takaoka ofreció la charla central sobre tendencias de IA y futuro del trabajo.
Un diagnóstico compartido como punto de partida
UdeC Capacita participó en una mesa de trabajo junto a OTIC CChC y empresas regionales donde emergieron con nitidez los mismos desafíos: cómo integrar a las nuevas generaciones sin desechar a quienes ya tienen oficio, cómo sostener la reconversión laboral sin reducirla a un trámite, cómo revalorizar la experiencia técnica en un mercado que cada vez premia más la velocidad sobre el criterio. Ese diagnóstico fue el punto de partida real de esta iniciativa.
Porque hay algo que el debate sobre inteligencia artificial suele omitir. Tienen más de 40. Tienen oficio, criterio y cicatrices de los buenos. Saben leer una sala, sostener a un equipo, decidir cuando los datos no alcanzan. Y sin embargo, cada vez que postulan, una pantalla los descarta antes de que alguien lea su historia.
Mientras tanto, todos repiten que la IA llegó a cambiarlo todo. Y es verdad. Pero la IA no premia al que teclea más rápido, premia al que tiene mejor criterio para saber qué preguntar y qué descartar. Y ese criterio no se descarga. Se gana con los años.
Por eso la evidencia de Harvard resulta tan incómoda para ciertos prejuicios instalados: cuando una empresa adopta IA, los roles con experiencia no sobran, se vuelven más valiosos. La tecnología toma a quien ya sabe y lo multiplica.
Desde UdeC Capacita sostenemos algo simple, la experiencia no es un costo que jubilar. Es el activo mejor preparado para liderar la era de la IA. Y esa convicción es la que da forma a la Ruta del Talento Biobío.
El modelo es concreto. Cada empresa de la región que se sume al desafío aporta becas para que profesionales con trayectoria accedan a formación en inteligencia artificial y vuelvan al mercado con una ventaja significativa, saben exactamente qué hacer con lo que la tecnología les entrega. No se les pide a las empresas que donen. Se les invita a invertir en una idea, que en esta región, la experiencia vuelva a tener futuro.
El desafío está lanzado. Las empresas del Biobío están convocadas. Y cien personas con historia, criterio y oficio están esperando la oportunidad de volver a la cancha con ventaja.
