Hay conversaciones que ya no pueden seguir quedando para después. Productividad, inteligencia artificial, desarrollo de talento, reconversión laboral, protección de datos y formación continua dejaron de ser temas del futuro. Hoy forman parte de las decisiones que las organizaciones necesitan comenzar a tomar.
En ese contexto, UdeC Capacita fue parte de Impulsa 2026, una instancia que reunió a empresas, autoridades, instituciones y distintos actores del ecosistema regional bajo una invitación clara: pasar al modo acción.
Nuestra participación fue mucho más que estar presentes en un evento. Fue una oportunidad para escuchar, generar conexiones y observar de primera fuente cuáles son las preocupaciones, oportunidades y desafíos que hoy están movilizando a las organizaciones y a sus equipos en la Región del Biobío.
Y entre conversaciones, encuentros y 22 entrevistas realizadas a líderes durante la jornada, una idea se hizo especialmente visible: los desafíos están cada vez más identificados; ahora el reto es desarrollar las capacidades para enfrentarlos.
Del diagnóstico a las capacidades
Las organizaciones están viviendo distintas transformaciones al mismo tiempo. La inteligencia artificial está modificando la manera de trabajar, la productividad exige revisar procesos y formas de hacer las cosas, la protección de datos plantea nuevas exigencias y el desarrollo del talento sigue siendo una preocupación permanente para empresas e instituciones.
Aunque puedan parecer temas distintos, todos tienen algo en común: ninguna transformación ocurre solamente incorporando una herramienta, ajustando un procedimiento o implementando una nueva normativa. Detrás de cada cambio están las personas que deben comprenderlo, adoptarlo y llevarlo a la práctica.
Esa mirada apareció con fuerza en las conversaciones sostenidas durante Impulsa. Sergio Giacaman, gobernador de la Región del Biobío, planteó que la inteligencia artificial no debe entenderse como un enemigo, sino como una herramienta que puede aportar eficiencia y productividad. Pero para que eso ocurra, señaló la importancia de habilitar a las personas y preparar a la masa laboral para enfrentar un nuevo mercado con nuevas condiciones.
La reflexión conecta directamente con uno de los desafíos que UdeC Capacita viene abordando: no basta con hablar de inteligencia artificial desde la novedad tecnológica. El verdadero cambio está en preparar a las personas para usarla con criterio, sentido productivo y conexión con sus contextos reales de trabajo.
En esa línea, iniciativas como +40xIA buscan abrir oportunidades de reconversión y actualización para personas con experiencia laboral, vinculando inteligencia artificial, herramientas digitales y productividad con los desafíos actuales del territorio. La experiencia sigue siendo un valor, pero hoy necesita dialogar con nuevas competencias para seguir proyectándose en el mundo laboral.
Formación para transformar los desafíos en acción
Pasar al modo acción implica mirar la productividad más allá de los procesos. También significa preguntarse qué capacidades necesitan los equipos, cómo se preparan las personas para los cambios y qué tipo de formación permite que una organización avance de manera sostenible.
Marcela Angulo, directora de la Unidad Santiago de la Universidad de Concepción, abordó esta relación desde el rol de la educación superior y su vínculo con el mundo productivo. En su mirada, la formación, la generación de conocimiento y la vinculación con el medio deben estar conectadas con las demandas reales de los territorios. También destacó el rol de la capacitación para reentrenar a las personas en competencias asociadas a nuevas industrias, transformación digital y productividad.
Esa idea refuerza un punto central: las organizaciones no solo requieren diagnosticar brechas, sino activar procesos de formación que permitan cerrar esas brechas desde la práctica. Hablar de productividad, talento o reconversión laboral exige mirar cómo se desarrollan capacidades dentro de los equipos y cómo esas capacidades se conectan con los objetivos de cada organización.
Por eso, durante Impulsa 2026, UdeC Capacita puso sobre la mesa una propuesta formativa vinculada a los desafíos que hoy enfrentan las empresas: actualización en inteligencia artificial, desarrollo de equipos, reconversión laboral, formación continua y preparación frente a nuevas exigencias como la protección de datos personales.
La Ley de Protección de Datos Personales, por ejemplo, muestra que los cambios normativos no pueden quedar solo en documentos o protocolos. Para que una organización avance, sus equipos necesitan comprender qué cambia, cómo aplicarlo y cuál es su rol en el tratamiento responsable de la información. La formación, en ese sentido, permite que las nuevas exigencias se transformen en prácticas reales dentro de la cultura organizacional.
Talento, liderazgo y nuevas formas de trabajar
Otro aprendizaje que dejó la jornada es que la transformación de las organizaciones también pasa por comprender mejor cómo trabajan las personas. En tiempos de cambio, los equipos necesitan identificar sus fortalezas, reconocer sus dinámicas y mejorar la forma en que colaboran para responder a entornos cada vez más exigentes.
Desde esa mirada, herramientas como Working Genius permiten abrir conversaciones sobre talento, frustraciones y formas de trabajo, ayudando a los equipos a reconocer qué los impulsa, qué los frena y cómo pueden avanzar con mayor claridad.
Jorge Fuentealba, vicerrector de Vinculación con el Medio de la Universidad de Concepción, también abordó el desafío de fortalecer las capacidades humanas frente al avance tecnológico. En sus palabras, la creatividad, las humanidades, las ciencias sociales y la ética son elementos fundamentales para que las nuevas herramientas puedan utilizarse de manera efectiva y responsable.
Su mirada permite ampliar la conversación: la transformación digital no es solo tecnológica, también es humana. Requiere criterio, creatividad, colaboración y una comprensión profunda de cómo las personas se vinculan con las herramientas que tienen a disposición.
En el mundo empresarial, Andrés Bisquertt Freire, gerente comercial de Clínica Biobío, planteó que la inteligencia artificial ya es una realidad, aunque su incorporación no ocurre de la misma forma ni al mismo ritmo en todas las instituciones. En sectores como salud, existen herramientas que apoyan procesos y equipos, pero su integración requiere cuidado, desarrollo y preparación.
Esa reflexión vuelve a mostrar que el desafío no está únicamente en acceder a nuevas tecnologías, sino en preparar a las organizaciones para incorporarlas de manera pertinente, responsable y útil.
Más de 20 voces para comprender el presente y futuro del trabajo
Uno de los espacios más valiosos de nuestra participación en Impulsa 2026 fue la realización de entrevistas a 22 líderes del mundo empresarial e institucional, quienes compartieron sus miradas sobre productividad, inteligencia artificial, talento, formación, desarrollo regional y futuro del trabajo.
Más que buscar una única respuesta, este espacio permitió recoger distintas perspectivas sobre preguntas que hoy atraviesan a las organizaciones: qué capacidades necesitarán los equipos, cómo se preparan las empresas para los cambios tecnológicos, qué rol cumple la formación continua y cómo se puede fortalecer la articulación entre empresas, instituciones y territorio.
Fadua Gajardo, directora ejecutiva del Instituto de Directores de Chile, fue clara al señalar que la capacitación es clave en todo momento de la vida profesional. No solo al inicio de una trayectoria, sino también en cargos ejecutivos, gerenciales o directivos. En un contexto donde la agenda cambia con rapidez, la formación continua se vuelve necesaria para seguir desarrollando conocimiento y tomar mejores decisiones.
Esa mirada conecta con una convicción central para UdeC Capacita: la formación no puede diseñarse desde supuestos. Necesita dialogar con las empresas, las personas y el territorio. Escuchar estas voces permite comprender mejor qué está ocurriendo en las organizaciones y cómo acompañarlas con soluciones pertinentes.
Escuchar, conectar y transformar
Impulsa 2026 nos dejó conversaciones, nuevas conexiones y también preguntas que vale la pena seguir desarrollando.
Nos recordó que inteligencia artificial, productividad, talento, reconversión laboral y protección de datos no son conversaciones independientes. Son distintas dimensiones de una transformación que ya está impactando la manera en que trabajamos, aprendemos y desarrollamos nuestras organizaciones.
También reafirmó algo fundamental: los desafíos pueden estar identificados, pero avanzar requiere capacidades.
Ahí la formación tiene un rol concreto. Preparar a las personas para comprender los cambios, incorporar nuevas herramientas, fortalecer sus talentos y responder a nuevas exigencias permite que las organizaciones no solo reaccionen frente a la transformación, sino que puedan participar activamente en ella.
Pasar al modo acción no significa avanzar solos. Significa escuchar al entorno, conectar capacidades y transformar desafíos compartidos en oportunidades concretas de desarrollo para las personas, las organizaciones y la Región del Biobío.
